La forma de trabajar
de FORMA. Nuestra metodología:
1. EL AMBIENTE
PARA EL APRENDIZAJE
La fórmula magistral para las
fórmulas prácticas consta de estos ingredientes:
1.Algo
de la filosofía de estar en forma,
que descarta tabúes como los del innatismo de las
habilidades. Argumentamos que siempre –no sólo
cuando pequeños- es posible mejorar. Incluso
la inteligencia se aprende... y se olvida; se mantiene
y se pierde, como la forma física. Es cuestión
de ejercitarla cada día.
2.Cuidamos
en clase un ambiente atento, respetuoso y cordial. Se aprende
cuando nos sorprendemos, admiramos y sonreímos. Una
amistad recién nacida entre adultos, sin recelos
ni más pose que la de la buena educación,
favorece la estima de sí mismo, condición
indispensable para cambiar a mejor.
3. Una buena dosis de experiencias
vividas. Al término de cada curso, una gran parte de lo
dicho en los apuntes ha ocurrido en vivo a través de juegos,
ejercicios y simulaciones.
4. Para conseguirlo trabajamos
sobre experiencias improvisadas, no comprometedoras
del prestigio de los actuantes. La simulación
y el juego nos libran de la obligada y dura ficción
de la vida real. Hay que hacerse como niños.
Que aparezca la espontaneidad en la que podemos conocernos,
querernos y mejorarnos.
5.
El vídeo y todos los presentes están preparados
para destacar lo positivo. Aprendemos de los aciertos, a
pesar de los errores. El escarmiento es cuchillo de doble
filo y no nos gusta: los defectos se mencionan para disculparlos,
solamente. La capacidad de imitación es admirable
en los humanos: destaquemos lo bueno de cada uno y sacaremos
mucho del encuentro.
6. Vamos administrando las píldoras
teóricas del anaquel de las Ideas y las Formas, de
manera que se traguen sin sentir. Sólo recetamos
las que convienen a cada caso, como comentario a lo que
acaba de suceder. Y preferimos que sean ellos los que las
descubran.
Llámenos y háblenos de su interés,
que haremos nuestro.
2. MEDIOS
DIDÁCTICOS PECULIARES
1.
El que los seminarios sean normalmente intensivos (de 20
a 40 horas) pide una clase activa,
métodos participativos que hagan más llevaderas
las jornadas de ocho horas con el mismo profesor o las cuatro
horas lectivas después de un día de trabajo.
2.
La enseñanza de habilidades formales de comunicación
exige ejercicios de entrenamiento. La posibilidad de la
videocámara para analizar
las intervenciones lleva al aprendizaje por descubrimiento,
a través de la reflexión sobre lo real. Los
participantes son los protagonistas de la acción
y de la observación. Esa es la fuerza argumental.
3. Quizás nuestros apuntes sean
algo más densos o completos que otros (nos gusta
escribir...) . La gente lee cada vez menos. Pero pensamos
que hay que dar una oportunidad al que quiere aprender más.
Que si alguna vez toma en sus manos la documentación
del curso, no haya de adivinar lo que el profesor quería
decir con sus lacónicas, ya ambiguas, transparencias.
Las nuestras van dentro de un texto.
4.
Un medio sin duda peculiar es el
Sinergómetro. Es un aparato que sirve para medir
la eficacia (en utilidad práctica y en satisfacción
personal) de las distintas redes de comunicación
que se adoptan para resolver problemas de la organización.
Hoy tiene la actualidad del trabajo compartido, en presencia
y a distancia, gracias a la informática.
5. Contamos con un aula
equipada, bien situada en Madrid, zona de Mª de Molina,
en el barrio de Salamanca. Nos encontramos cómodos
y hacemos que los participantes lo estén.